La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto.

viernes, 15 de marzo de 2013

Optimismo.

Si solos nos concentramos en los sucesos de esta semana, podríamos decir que las cosas no salieron del todo bien. Para empezar el simple hecho de que nos hayan arruinado el buzo de egresados hizo que el inicio de este año sea bastante depresivo. Cuando me enteré realmente quería creer que los de mi curso me estaban haciendo una joda, pero al final resultó que no. Y a pesar de estar enojada y querer hablar con los responsables y desear que se hagan cargo, tuve una actitud optimista demasiado irritante, incluso para mi. No podía parar de decirme a mi misma que todo iba a estar bien, que íbamos a poder solucionarlo y que si ese no fuera el resultado, igualmente tenía que estar feliz por estar viviendo mi último año de secundaria, incluso cuando lo único que quería hacer era poder descargarme por dejar que personas ajenas hayan roto una "ilusión" que es la de usar TU buzo, el que vos querías, ese año.
Pero la verdad que no todo termina acá. Dos días después nos avisan que la fiesta de egresados caía en semana de parciales y ahí volvió todo a lo mismo. Hubo peleas de curso, discusiones con amigos, argumentos encontrados, gritos, corridas, cuentas, de todo. El resultado fue que la fiesta se hace con otro curso. Y no piensen que eso me molesta, porque la verdad que a esta altura me da lo mismo, pero si me irritó el hecho de que a varios no les importó nada el esfuerzo que algunos pusimos para poder sacar ideas para juntar plata para la fiesta y poder implementarlas con éxito.
¿A qué voy con todo esto? a que realmente hice un cambio este año y ese cambio es que estoy más positiva y optimista que nunca. 
No se si será porque no me queda otra o que, pero es así, frente a situaciones que se que no puedo controlar, trato de no hacerme mala sangre y seguir con mis cosas. Y no se trata de que todo me chupe un huevo, sino que entendí que lo que realmente hago es enfocarme en otras cosas que hago, en otras cuestiones mas importantes y a lo otro no le doy importancia. 
Estoy contenta por haber logrado ser una persona optimista, incluso si eso me irrita y no me permite actuar como me gustaría. Porque no se trata de reprimir las cosas, sino de entender que realmente hay cosas peores en la vida que un buzo feo o una fiesta compartida y que a pesar de todo tenemos que buscarle lo bueno en cada situación, porque siempre hay algo bueno.

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