Febrero es el mes que nos recuerda el amor o al menos lo mas comercial de este. Son más o menos 20 días (desde la víspera hasta la fecha tan temida) en los que todos tratan de mostrarte o venderte lo mejor del amor: las salidas, los regalos, las reuniones, etc. Quizá es por eso que me molesta tanto.
A veces nos dejamos llevar y olvidamos el verdadero significado de lo que significa querer al otro. Tal vez no se trate de buscar que los dos sean felices, sino de ser el puente de la verdadera alegría del que esta al lado nuestro, acompañándonos y al mismo tiempo sentirnos realizados.
Pienso que tal vez no sea la mejor persona para hablar sobre esto, porque sinceramente jamás me enamore en serio, ni tan poco sentí algo demasiado maduro como para ponerme a pensar si realmente sentía que podía hacer a alguien plenamente feliz.
Si leo lo que hablaba con los demás hace dos años sobre esto, las relaciones y como yo las percibía, tengo que admitir que era una persona demasiado fatalista. Quizás es verdad, tal vez no nos enamoramos enseguida de la otra persona y tenemos que remar un poco. O quizás no.
Yo creo que no es necesario estar enamorado para saber que es querer. Yo creo querer demasiado a las personas que se lo merecen y por eso siempre doy hasta quintas oportunidades (si, esta mal también).
Es el hecho de creer que "el otro haría lo mismo" lo que me impulsa a actuar de la forma en que lo hago.
Hacer las cosas por los demás y que esto los haga felices o los acerque mas a eso es lo que me hace estar bien conmigo, aunque al final la gente se olvide. Me siento bien, tranquila porque sé que hice todo para solucionar algún problema y eso hace que quiera mi forma de ser, que me guste y ahí yo también me quiero. Porque sinceramente no creo que haya mejor sensación que ver bien a alguien que queres y que hayas contribuido a que eso suceda.
Tal vez es necesario aprender a querernos a nosotros mismos y a encontrar nuestra forma de ser felices para entender como querer al otro y como ser una vía para que el otro también experimente este sentimiento.
Es posible que me encuentre todavía conociéndome a mi misma y siga aprendiendo como ser individual y por eso no estoy para nada atraída a salir a buscar o a encontrar a alguien que sea mi forma de ser feliz. Pero todavía falta, casi una vida.
"Suelo bucear en un mar hirviendo de cara a la libertad. Hoy viajo solo y sin volver, será que el resto es languidecer, me gusta estar cayendo, voy esperando el impacto"
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