La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Locura.
Me gusta pensar de día. Hacerlo de noche hace que me confunda, que tenga sentamientos de melancolía y de angustia, tal vez porque reina la oscuridad y no me deja ver claro. Con la luz del sol es otra cosa.
Y descubrí que lo que yo siento no es amor y por ende, no es que anhelo que las cosas se arreglen.
Todo gira en torno a mi. Creo que es mas que egoísmo, es una necesidad que surgió después de haberlo experimentado por primera vez. Al principio creí que había estado metida tanto tiempo en esto por el simple hecho de ser un estimulo-respuesta. Fácil, si lo ves así: el cariño como estimulo y mi confusión y afecto como respuesta. Pero nunca iba a ser más que eso, porque una repuesta no puede crecer o desarrollarse como si puede hacerlo un sentimiento y lo que yo tenía no era tal cosa.
No quiero que pienses que es una clase de intento para tratar de remediar lo que ayer escribí, sino que es posible que me haya equivocado en la esencia de las cosas.
Quizás lo que necesite no sea tu persona, sino tu atención. Quizás lo que me gustaba era la idea de que tenía un efecto diferente en alguien y que me viera de otra forma.
La atención es una necesidad, una adicción si no se controla.
Es posible que me haya enamorado de la idea de que alguien se preocupara por mi y que no fuera precisamente un amigo. Pero no es correcto enamorarse de una idea y pretender que se siente lo mismo por la persona que la invoca.
Porque si es momento de decir la pura verdad, yo nunca estuve enamorada de nadie.
Creo que el hecho de ser una persona con la autoestima tan débil y rompible hizo que esto durase y tomara caminos que no deberían ser tomados. Me aferré demasiado a la idea de atención y olvidé que detrás de ella había una persona que sentía, que quería y que anhelaba una respuesta semejante a la que emitía.
Perdón. Nunca te pude dar lo que querías, porque mi egoísmo y mi instinto de conservación nunca me lo permitieron e hizo que me aprovechara de la situación. Te dije mil veces que te necesitaba y es verdad. Pero ahora entiendo que lo que necesitaba no eran tus sentimientos, ni tus buenas acciones ni tu cariño, sino tu preocupación, tu mirada. Lo único que hice fue que alimentaras mi vanidad. Y por eso nunca quise perderte, porque sabía que necesitaba que lo hagas. Fui totalmente egoísta, pero llegue a tenerte cariño. Por eso ahora sufro y me siento tan sola, porque no soy el punto de atención de nadie. Y una vez que lo probé, no quise dejarlo ir o desprenderme, incluso si eso significaba herir.
También te di mi atención y mi preocupación, pero eso solo confundió mas las cosas, porque no tenían las mismas intenciones que las tuyas, porque no eran de forma desinteresada, sino como una especie de agradecimiento por lo que hacías. Sueno como la peor de las personas y pareciera que por vos nunca sentí nada, pero es mentira. Yo si sentí algo por vos y era afecto y cariño. Porque vos eras la única persona que me hacia sentir bien y que me hacia sentir importante. Supongo que me hiciste sentir a gusto, aun cuando no tenía nada con lo que excusarme. Pero nunca pude dar más.
Incluso el egoísmo puede ser perfecto, ¿no te parece?
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