La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto.

martes, 30 de octubre de 2012

¿Cómo se hace para aceptar que a veces, no importa cuanto lo intentemos, no podemos hacer feliz a alguien? ni aunque pongamos toda nuestra voluntad en ello. Momentos en los que el altruismo resulta ineficiente y nuestras mejores intenciones se cristalizan y se rompen. 
¿Cómo se hace para aceptar que a veces, no importa cuanto tiempo te lo hayan dicho, no todo es culpa de uno? y que a veces debemos dejar de preguntarnos que es lo que hacemos mal siempre y empezar a preguntarnos que es lo que el otro vive haciendo bien.
No me gusta llorar. No me gusta demostrarle al otro que estoy mal, que me siento débil, que no puedo controlar la situación que me acompleja y que por dentro me estoy desmoronando. Odio cuando las lagrimas salen de igual forma y odio demasiado lo bien que se siente que se escapen y lo mal que me hace hacer lo posible para que se queden adentro mío.
No me gusta perder. No me gusta que personas de mi vida se vayan o desaparezcan abruptamente, que se alejen, que se olviden que hay una persona que las quiere y que los aprecia de la forma en la que son. Odio cuando no puedo dejarlas ir y odio demasiado cuando me quedo atrapada en un punto ciego entre querer que se queden contra su voluntad o que se vayan y estar triste.
Quisiera dar nombres, pero es totalmente innecesario debido a que es obvio de quienes hablo.
Quisiera dejar de pensar en todo esto, pero eso es lo único que hago bien, pensar.
Pienso que me gustaría poder retroceder el tiempo y cambiar actitudes y palabras que hicieron mal.
Pienso que me gustaría poder aceptar que las personas que se van, se van por un motivo, que todo pasa por alguna razón.
Entendé que te quiero aunque vos no lo desees de esa forma.
Entendé que te quiero hacer feliz aunque pienses que hago las cosas mal.
A veces solo quiero llorar.

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