Hoy hablando en clase se hizo la pregunta de cuantos de los que estábamos
presentes éramos hijos de padres separados. A continuación se prosiguió a la
otra parte de la pregunta, la cual constaba de saber quienes eran los hijos de
padres separados que creían que existía la posibilidad de que en un futuro,
cuando ya estuvieran en pareja, se separaran por tener como referentes padres
que ya habían pasado por tal situación. Y esto logró que todo el curso de
revolucionara.
Pero si nos detenemos a pensar, ¿puede ser posible que sea verdad que ante
tales situaciones podamos imitar las acciones de nuestros padres, ya que esas
mismas experiencias quedaron impresas en nosotros?. Yo solo sé que depende de
como uno es y como vivió aquellas cosas. Podemos tomar como ejemplo la acción
de nuestros padres y transformarlas en alguna clase de lección para poder
después desarrollar relaciones plenas sin tener que volver a atravesar una
situación así de dolorosa. O podemos quedar marcados y de esa forma estar
condenados inconscientemente a repetir los pasos de nuestros papás.
Yo tengo miedo. Miedo de que nunca pueda aceptar que las cosas no son para
siempre, que nunca duran tanto como se prometen y que eso no quiere decir que
por que algo se termine, nunca nada bueno pueda volver a comenzar. Yo no se los
casos de la demás personas, pero sí sé lo que ocurrió en mi vida. Ser hija de
padres separados hizo que de alguna forma que no pude manejar, me creara una
barrera mental y psíquica, la cual dificulto cualquier tipo de relación con
otras personas. Digamos que me volvió autodestructiva a nivel mental y
emocional, lo cual solo se puede mantener controlado por una dosis exageradísima
de racionalidad, logrando así que mi mente sea mi más grande cámara de tortura.
Es como si prefiriera hacerme yo daño con lo que pienso y no hago, que preferir
el dolor que me puede aplicar otra persona. Y el dolor es algo muy difícil a lo
que enfrentarse. El dolor emocional o mental no es como el dolor físico. Este
puede ser fácilmente curado con una aspirina, pero el dolor emocional es más
complicado de sanar. Pero mi eterna pregunta es si estoy condenada a repetir
los pasos de mi familia, si estoy condenada a nunca poder lograr ser plenamente
feliz.
A veces me pregunto como sería si fuera más emocional. Toda una revolución,
no?
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