¿Se han percatado de las multiples diferencias que nos rodean? Me refiero que, frente a las mismas cosas, se pueden reaccionar de una u otra forma. O te suceden las cosas de una u otra forma. Pero para ser claros, veamos ejemplos. Muchas veces nos suceden cosas malas, ocacionadas o no por personas. Inmediatamente luego de presenciar el acto que nos molesta, nos llenamos de sentimientos, quienes a veces pueden hacernos confundir frente a la elección de la postura que deberiamos tomar. Podemos enojarnos, como generalmente ocurre, pero si se fijan, según mi propia opinion y experiencia con este sentimiento, para poder dejar que el enojo y el odio se filtren en nuestra mente, debemos tenes una cierta cantidad de fuerza para poder lograrlo. Cuando nos enojamos, necesitamos poner de nosotros para potenciar ese sentimiento que esta adentro nuestro y así actuar en base a este. Muy diferente es el caso de la decepción. La decepción no necesita de nada que la impulse, de forma lenta y constante, va apareciendo en nosotros, como algo que te recorre todo el cuerpo hasta que te llena. La decepción no es facilmente aplacable, no es como el enojo, que puede desaparecer por una distracción o por un esfuerzo de nosotros mismos para dejarlo de lado, ella se queda para recordarnos de un error. Por eso es peor la decepción que el enojo. Por eso a veces, uno aparece después de la otro, como si, en determinado momento, tras perder la fuerza que genera el odio, lo unico que queda es la fuerza para quedarse de pie y dejar que la otra se filtre.
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